La computación en nube, del inglés cloud computing, es una tecnología que permite ofrecer servicios de computación a través de Internet. La nube es una metáfora de Internet.

Dado que la computación en nube no permite a los usuarios poseer físicamente los dispositivos de almacenamiento de sus datos (con la excepción de la posibilidad de copiar los datos a un dispositivo de almacenamiento externo, como una unidad flash USB o un disco duro), deja la responsabilidad del almacenamiento de datos y su control en manos del proveedor.

La computación en nube ha sido criticada por limitar la libertad de los usuarios y hacerlos dependientes del proveedor de servicios. Algunos críticos afirman que sólo es posible usar las aplicaciones y servicios que el proveedor esté dispuesto a ofrecer. Así, el London Times compara la computación en nube con los sistemas centralizados de los años 50 y 60, en los que los usuarios se conectaban a través de terminales “tontos” con ordenadores centrales. Generalmente, los usuarios no tenían libertad para instalar nuevas aplicaciones, y necesitaban la aprobación de administradores para desempeñar determinadas tareas. En suma, se limitaba tanto la libertad como la creatividad. El Times argumenta que la computación en nube es un retorno a esa época.

De forma similar, Richard Stallman, fundador de la Free Software Foundation, cree que la computación en nube pone en peligro las libertades de los usuarios, porque éstos dejan su privacidad y datos personales en manos de terceros. Ha afirmado que la computación en nube es “simplemente una trampa destinada a obligar a más gente a adquirir sistemas propietarios, bloqueados, que les costarán más y más conforme pase el tiempo.”

Definido de otro modo, el Cloud computing sería la tendencia a basar las aplicaciones en servicios alojados de forma externa, en la propia web.

Web Os (sistemas operativos para la web), Ubicuidad (el hecho de que nuestros datos o aplicaciones estén disponibles desde cualquier lugar) o Web 4.0 (el término que se impondrá para definir esta nueva web ubicua y que se desarrollará en paralelo a la Web 3.0 ya mimetizada con lo semántico), serían términos relativos al tema.

Sin duda, el tema tiene una trascendencia importante: como bien comenta Hugh Macleod:

“el cloud computing es la verdadera batalla importante en este momento en la escena tecnológica: las compañías que dominen “la nube” serán los verdaderos actores del futuro, con esquemas de concentración muy importantes debido a la misma naturaleza de la actividad”

Y si pensamos en monopolios es lógico que asuste el anuncio sobre el lanzamiento, por parte de Microsoft de Azure, su trampolín a un posible futuro en el ámbito de las plataformas, un sistema operativo que minimiza su papel en el escritorio y pretende ser el camino hacia las empresas en la nube, (Livemesh es la suya particular) donde comprarán espacios y servicios para alojar datacenter y sistemas que ahora alojan y mantienen en sus propias instalaciones.